Es Tiempo De Despertar

2 Amens

Amen

Es Tiempo De Despertar                     Romanos 13:11,12

El sueño es importante para todos, es ahí cuando descansamos y recuperamos fuerzas, es también una señal que nos advierte de nuestra debilidad ya que nos cansamos y el cansancio produce sueño. Dios nunca duerme porque El es poderoso. El conoce nuestra debilidad y por eso nos dio el sueño; es bueno dormir pero no tanto, en el ambiente espiritual Dios nos mando a velar, es decir no quedarnos dormidos. Si la iglesia duerme entonces necesita despertar. ¿Quiénes necesitan despertar?

I LOS PERDIDOS NECESITAN DESPERTAR

Los que no creen en Dios necesitan ser sacudidos para que despierten de su sueño espiritual, ¡esto es un asunto de vida, muerte y eternidad! ¡La iglesia tiene el deber de despertar a los perdidos!

A. ¡Hay que despertarlos a la realidad de la brevedad del tiempo!

(Job 9:25-26) (St.4:14) (Sal.90:9), por eso debemos decir como Moisés “enséñanos a contar nuestros días”; despertemos a la gente a la brevedad de la vida.

B. ¡Despierten a esa gente al peligro de su perdición!

Ellos tienen que saber lo que significa la separación de Dios (Ro.3:23; 6:23), tienen que saber que realmente significa muerte, eso significa condenación eterna y destrucción en el infierno y todos conocemos a alguien que necesita de Cristo sin saberlo.

C. ¡Necesitamos despertarlos a la grandeza del Salvador!

Ro.5:8, Jn. 3:16 y Jn. 14:6 es una realidad para nosotros. Ellos tienen que saber quien es Cristo y que hizo por nosotros, El no es un mártir nada más. ¡El es Dios y nos ama!

D. Tiene que saber que en El hay salvación.

El perdona nuestros pecados (Sal.103:3-5), nos da paz, promesas de vida eterna ¡y la gente tiene que saber esto!

II LA IGLESIA NECESITA DESPERTAR.

A veces caemos en un sueño profundo y nos dormimos cuando mas se necesita de nosotros; necesitamos un avivamiento como cuando Martín Lutero vivía, o como el Jonás en Nínive. Cada seguidor de Jesús necesita despertar.

A. Necesitamos despertarnos a la realidad de trabajar.

Nos debe llenar de humildad saber que Dios nos hizo dignos de trabajar para El, para el Señor de Gloria (Mt.9:36-37). Deberíamos decir como Isaías “Heme aquí Señor, envíame a mi”.

B. Necesitamos despertar a la realidad de la disciplina del Señor.

No queremos que el Señor nos discipline como hijos desobedientes, no queremos ser como Jonás. Ciertamente Dios disciplina a quien ama (He. 12:5) pero su disciplina es aun más fuerte contra aquellos que desobedecen sus mandamientos.

Conclusión: Si duermes ya levántate de ese sueño y comparte tu fe y lo que Dios ha hecho a favor tuyo. Si estas despierto sacude a aquellos que duermen espiritualmente, diles que hay poco tiempo, que están en peligro, que necesitan volver sus corazones al Señor y que pueden ser perdonados.

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Comments:

Roger Fahr

Me gusto mucho! Gracias por su felidad.