Lanzando Nuestras Coronas

1 Amens

Amen

Lanzando Nuestras Coronas (Apocalipsis 4: 1-11)

Es por la voluntad de Dios que lo reconocemos. Dios se revela en nuestras vidas, igual como Cristo se revelo a Juan en sueno. Juan se enfoco` en todo lo que el vio cuando fue capturado, y cuando estuvo al frente del trono de Dios. Así mismo nosotros come creyentes debemos estar enfocado en Cristo. Todavía falta una parte de la historia de este mundo, debemos estar pendientes del futuro que Juan en este libro nos ha revelado. ¿Listos para recibir a nuestro Señor en toda su Gloria? ¡Aleluya!

1. Una visión, bajo la influencia del Espíritu Santo, del Señor Jesucristo.(AP 4:1)

a. Debemos vivir nuestras vidas bajo la influencia de Dios.

b. Las palabras y enseñazas de Cristo nos deben hablar fuertemente como una trompeta.

c. Debemos estar tranquilos que Dios tiene nuestro futuro seguro.

2. “Y el que se sentó allí tuvo la apariencia de jaspe y cornalina. Un arco iris, pareciéndose a una esmeralda, rodeó el trono.” (AP 4:3)

a. Debemos dejar que Dios tome el centro de nuestra vida.

b. Debemos aceptar toda la autoridad de Dios, el lo merece.

c. Debemos apreciar a Dios y su hijo como piedras preciosas, con mucho aprecio.

3. “Rodeaban al trono otros veinticuatro tronos, en los que estaban sentados veinticuatro ancianos vestidos de blanco y con una corona de oro en cada cabeza.” (AP 4:4)

a. Debemos estar rodeado por los santos.

b. Entender que el cuerpo de Cristo representa a todos los redimidos.

c. Entender que la Iglesia comenzó con el primer hombre y termina con el último salvo, todos en el cuerpo de Jesucristo.

4. “El primero de los seres vivientes era semejante a un león; el segundo, a un toro; el tercero tenía rostro como de hombre; el cuarto era semejante a un águila en vuelo.” (AP 4:7)

a. Recordar que el carácter de Dios tiene majestad; fuerza y paciencia; inteligencia; y velocidad y vista.

b. Todos los atributos de Dios nos deben dar confianza en El.

c. Aceptarlo come nuestro Padre que nos ama.

5. “Digno eres, Señor y Dios nuestro, de recibir la gloria, la honra y el poder, porque tú creaste todas las cosas; por tu voluntad existen y fueron creadas.” (AP 4:11)

a. Debemos ser humildes, y reconocer la soberanía de Dios sobre todo.

b. Debemos alabar a Dios para siempre porque El lo merece.

CONCLUSION: ¿Hemos "lanzado nuestras coronas" a los pies de Dios? ¿Somos deslumbrados por la santidad de Dios? ¿Comprendemos nosotros que Jesús nuestro Salvador es UNO con el Padre? ¿Tenemos las ganas de verdaderamente ver el trono de Dios? ¡AMEN!

Read More